Camila Goglino es la creadora de Pañales de Tela 8 estaciones, un emprendimiento que surgió por necesidad personal, fruto de un extensa investigación así como también una enorme cantidad de pruebas y experiencias. 8 estaciones se basa en 3 pilares: el cuidado del medio ambiente, la protección de la salud y el comercio justo. Constantemente en búsqueda de perfeccionamiento, intenta volver más accesibles a las familias productos de fibras naturales y coherentes con una ideología que defienda la buena salud, el planeta y una sociedad más justa.
Se buscan ropas hipoalergénicas, cremas neutras, alimentos saludables. Se cuida la temperatura, las corrientes de aire, la humedad. Llega un bebé y nos cuestionamos nuestra vida, qué estamos haciendo, qué le vamos a dejar, a qué “hogar” lo estamos trayendo. Y a pesar de todos estos cuidados, muchas veces optamos por pañales descartables. Pañales que no son sanos para la salud del bebé, y que definitivamente no aportan a la construcción de un “hogar” o medio ambiente digno de ser heredado…
Hay otras opciones: los pañales de tela
Existen desde la antigüedad, en diferentes formatos, y por unas décadas en las que nos avasalló la corriente tecnológica y las ideas de comodidad ante todo, nos olvidamos de ellos. Sin embargo, son la mejor opción, ¿por qué?
En primer lugar, los pañales de tela no contienen los compuestos químicos que sí poseen los pañales descartables. Elementos como dioxina, TBT y poliacrilato de sodio perjudican la salud del bebé de variadas formas.
Además, la temperatura que alcanzan los genitales contenidos en un pañal descartable es significativamente más alta que lo que sería saludable. Se convierte en un producto que facilita la aparición de diversas patologías, entre ellas enfermedades dermatológicas, problemas de fertilidad, e incluso favorecen la aparición de cáncer.
En segundo lugar aparece la cuestión medioambiental. ¿Qué planeta queremos que habite nuestro hijo? ¿Somos realmente concientes de que con el uso de productos descartables, y más aún aquellos con compuestos plásticos como esos pañales, estamos aportando a un entorno desfavorable para las generaciones futuras?
Si buscamos darles “lo mejor” a nuestros hijos, ¿por qué no hacemos lo mismo con el planeta que ellos habitan? Un pañal descartable tarda 500 años en degradarse, pero además contamina no sólo en el proceso de descomposición, sino también en su producción, transporte, envasado…
- Un pañal de tela puede confeccionarse en casa, no aporta al consumismo desmedido y alienta el trabajo manual.
- Un pañal de tela muchas veces acarrea detrás una cadena productiva “saludable” a nivel social, trabajando con comunidades necesitadas, con artesanos, en una línea de producción frecuentemente asociada al comercio justo, donde las personas implicadas cuentan con un trabajo digno.
- Un pañal de tela es más estético, bello y agradable al tacto y a la vista.
- Un pañal de tela requiere lavado diario, por supuesto, pero esta es una tarea que lleva sólo unos minutos por día, con la ayuda de un lavarropas.
- Un pañal de tela nos permite ahorrar mucho dinero, ya que la inversión realizada es mucho menor al gasto mensual que tendríamos al comprar pañales descartables.
- Un pañal de tela entonces, nos permite ahorrar tiempo, ya que es posible trabajar menos horas, gracias a nuestro gasto disminuido.
- Un pañal de tela ayuda a un control de esfínteres más temprano.
- Un pañal de tela es más amigable con los niños, que muchas veces disfrutan más del momento del cambiado, siendo más suave, más personal, más único.
- Un pañal de tela permite romper con la cadena “comprar-usar-tirar” y crear “comprar-usar-usar-usar…”
- Un pañal de tela transmite un ejemplo de responsabilidad a nuestros hijos, nos hace dignos de imitar, nos permite educar también con nuestras elecciones.
¿Estamos volviendo hacia atrás en el tiempo?
En un punto sí, lo cual es admirable, rescatamos saberes de nuestras abuelas, recuperamos hábitos más saludables y amigables con el medio ambiente. En otro punto no, hoy contamos con herramientas como el lavarropas para hacernos la tarea más fácil. Contamos con telas que antes no existían y se adecuan mucho mejor a las necesidades de un pañal, contamos con pañales de tela de todos los colores y estilos imaginables, contamos con productos prácticos, fáciles de usar, contamos con recursos como Internet para acercarnos información en caso de querer confeccionar nuestros propios pañales.
Usar pañales de tela es ser coherentes con nuestras ideas, ¿quién no quiere cuidar el medio ambiente? ¿Quién no busca lo mejor para su bebé? ¿Quién no apoya los productos libres de trabajo esclavo? Los pañales de tela son accesibles al bolsillo, prácticos y sacrifican mucho menos tiempo y comodidad de los que nos imaginamos.




