Hace un tiempo en Bebesymas.com compartieron estos archivos de Unicef Costa Rica, sobre la campaña para Educar en Positivo que estaban haciendo. Me pareció muy interesante y útil.
Aqui se las comparto nuevamente:
- Cálmese: “El que se enoja, pierde”; esta frase popular muy sabia es un llamado para tranquilizarse antes de corregir una conducta. Usted puede enojarse pero no tiene derecho a agredir.
- Escuche: escuche con mucha atención a las niñas y niños para que entiendan con claridad sus deseos, inquietudes, temores, lo que les gusta, lo que les disgusta, lo que les hace felices o lo que les pone triste. Tome en cuenta sus opiniones. Solo así, podrán tener una verdadera comunicación.
- Converse: no se limite a dar órdenes o aplicar medidas correctivas. Converse con el niño o la niña sobre cosas que hace diariamente o que le pasan. El dialogo les ayudara a ambos a establecer reglas y acuerdos claros. Además, les permite reflexionar sobre sus acciones y decisiones.
- Explique: las niñas y los niños tienen derecho a que se les explique con claridad cualquier situación que tenga relación con ellas y ellos. Use palabras sencillas y pregúnteles si les quedo claro lo conversado.
- Llegue a acuerdos: lograr acuerdos o “pactos” es fundamental para cumplir reglas y mejorar la convivencia. Estos pactos deben ser respetados por ambas partes. Las personas adultas deben ser flexibles, y cuando sea necesario, demostrar firmeza.
Consejos Para Educar En Positivo
- Elimine el castigo físico y el trato humillante: La faja, el grito o el golpe no educan, por el contrario generan resentimiento y dolor en aquellas personas que los reciben y culpa en las personas que los aplican. Una cosa es disciplinar o poner límites y otra es humillar, maltratar o abusar.
- Tome en cuenta la disciplina: usted debe enseñar a las niñas y niños desde muy temprana edad a ajustarse a las rutinas. Inicie con cosas básicas, como horarios de alimentación y juego para ayudarles a determinar en que momento pueden hacer o evitar algo.
- Evite que haga lo que quiera: si usted no hace nada cuando una niña o niño tiene una conducta inadecuada, el mensaje que le esta dando es: “no me importas”. Las niñas y niños tienen derecho a ser disciplinados.
- Elogie y celebre los buenos actos: recuerde que la mejor forma de desarrollar conductas positivas es resaltarlas. Diga: “te felicito porque te lavaste los dientes” o “me alegra porque acomodaste los juguetes”.
- Escúchelos: cuando la niña o niño le quiera contar algo, deténgase, escúchele y déle su opinión.
- Todo lo que usted haga, ellos y ellas lo repetirán: usted es un ejemplo. Aquí no se vale aquello de “haga lo qué yo digo no lo que yo hago”.
- Evite la indiferencia: manifieste cariño para darles seguridad y estimulo. ¿hace cuanto no le da un beso, un abrazo o le dice una frase positiva? Si no lo ha hecho ¡Hágalo!
- Dedíqueles tiempo: lo mejor que puede darles es tu tiempo y afecto. Por ejemplo, pasear, jugar o salir a comerse un helado es algo especial que recuerdan para siempre.
- Hábleles claro y directo: Cuando de una indicación en lugar de decirles “Compórtese, haga caso”, dígales “por favor, hable sin gritar”, “Por favor, no corras”, “por Favor, no muerda a su hermano” o “por favor, bajese de ahí”.
- De instrucciones precisas y cortas: dígales por ejemplo: “recoge los juguetes y luego lavate los dientes”.
- Sea amable y cortes: use siempre las palabras “muchas gracias y por favor” para motivarlos a cumplir con sus responsabilidades.
- Obsérvelos cuando se enojan: cuando la niña o niño hace “berrinche”, analice con el o ella el motivo del enojo.
- Evite cualquier castigo o regaño cuando estén enojados/as: espere a que Ud. Y la niña o el niño, estén calmados. Explíquele las razones por las que usted se disgusto. Escuche y lleguen a acuerdos con el fin de mejorar la relación.
- Corrija las conductas: cuando corrija, enfoquese en la conducta pero jamás en la persona. dígales, por ejemplo: “eres especial y te quiero mucho pero lo que acabas de hacer no es correcto. Te he dicho que no hay que morder a las personas”.
- Establezca en familia reglas claras que todos deben cumplir: todas las personas adultas, niñas y niños tenemos el deber de cumplir con nuestras responsabilidades y respetar las normas de convivencia. No espere mucho tiempo para hacer un reconocimiento o aplicar una medida correctiva.
- Enséñeles a dialogar y a negociar: las peleas entre hermanos y hermanas son naturales y parte del crecimiento. Sea un árbitro que vela por el respeto de las reglas, la no agresión y el logro de un acuerdo. No compare a sus hijas o hijos. Permítales expresarse: ¿Qué paso? ¿Cómo paso? Valide los sentimientos de ellos y ellas, preguntando: ¿Cómo se sintieron?-
Pueden seguir leyendo en Unicef Costa Rica pagina original, hay videos, relatos, etc.


muy bueno y muy cierto
es bueno siempre recodar estas cosas para aplicarlas en la locura de la vida diaria.
tener cordura y tiempo para nuestros hijos
saludos
Hola!! Viene bien tenerlo presente! La frase que muchas veces me retumba en la cabeza en los momentos “intensos” es la de Rosa Jové: quiereme cuando menos lo merezca porque sera cuando mas lo necesite. Me sirve muchísimo